Ante la petición de ideas a mis
amigues twitteros, me daba cuenta que una de las cuestiones que más preocupan
tanto a especialistas como a autistas es la comunicación, pero más
concretamente, la comunicación emocional. Cómo podemos lograr no solo aceptar
nuestras emociones sino canalizar nuestra comunicación conforme a las mismas
sin que en el proceso seamos incongruentes o incluso tratemos de forma
incorrecta a nuestro interlocutor. Veréis, ahora mismo estoy en proceso de
autoformación en todos estos temas, pero he pensado que tanto para abrir debate
como para dar ideas estaría guay hacer una entrada y a partir de la misma quizá
encontremos respuestas tanto mías como de vosotros, de tal forma, que si la
participación es positiva y hay muchas ideas no expuestas, se haga una
modificación ampliándola con vuestras propuestas para tener una especie de
guía.
A ver, si eres autista (a los especialistas no dudo de que si os sonará) quizá has escuchado alguna vez el término asertividad. Por asertividad se entiende aquella habilidad social y comunicativa por la que traslado mis opiniones y derechos respetando los de los demás, sin que en ningún momento se adopten posturas pasivas, ni agresivas.
Digamos, para les autistas que el esquema (lo he cogido de google porque estaba muy guay el colorido) sería el siguiente:

Descripción de imagen: dos círculos que se superponen de manera que el área central que comparten ambos círculos (lado izquierdo de un círculo y derecho del otro) abarcaría la asertividad, la izquierda la pasividad y la derecha la agresividad (se explica a continuación el término asertividad) pero se entiende que una persona es pasiva
cuando prioriza las necesidades de otros, y agresiva, cuando prioriza únicamente las necesidades propias
Es decir, ser asertivos implica no olvidar mis necesidades pero tener en cuenta las necesidades de mi interlocutor. En concreto, saber decir y expresar todas nuestras emociones y pensamientos sin causar a nuestro interlocutor la necesidad de bien acabar la conversación porque parece que no mostramos interés, o bien, porque nuestro interlocutor piense que somos demasiados irracionales o pasionales en nuestras respuestas, olvidando el mensaje que transmitimos y permaneciendo únicamente la formalidad. Ya sabemos que les autistas a veces no somos muy convencionales en cuanto a normas sociales se refiere, asi que en el post de hoy vamos a hablar de emociones, como intentar respetarlas y, sobretodo, encontrar algunos tips (que espero que me ayudéis a ampliar) para comunicarlas a las personas que nos importan de manera asertiva.
Emociones: ¿me dominan o las domino?
Las personas somos esencialmente emocionales, eso quiere decir que canalizamos e interpretamos la información y le asignamos una emoción propia. El principal problema para la mente autista es que en ocasiones no sabe exactamente cuantas emociones puede estar viviendo simultáneamente y al mismo tiempo se le hace difícil prever cuáles estarán viviendo sus interlocutores. Considero personalmente que no estamos ante un déficit en sentido estricto, en la medida que yo puedo terminar sabiendo cómo me siento, sino de un déficit de procesamiento, por así decirlo, es como si mi procesador cerebral no fuera capaz de intuir aquellas emociones más sutiles o complejas, mientras que las simples, si que puedo entenderlas e intentar ajustar mis conductas a las mismas.
En ocasiones, reitero en twitter que me considero una persona intensamente emocionalmente porque considero que verdaderamente esa es la esencia de la persona autista. No somos seres carentes de empatía o con una empatía defectuosa, sino que ajustamos nuestras emociones a nuestra impresión de la realidad. Si para mi naturalmente puede ser algo complejo transmitir mis condolencias a alguien por el fallecimiento de un familiar, no quiere decir que a través de las personas de mi entorno no entienda que realmente transmitimos en ese momento la emoción de acompañamiento ante el proceso de pérdida de alguien a quién esa persona quieres y que si acudes es porque a esa persona le tienes cariño.
Pero, ¿qué ocurre cuando no nos explican cómo es socialmente correcto reaccionar? Pues obviamente reaccionaremos como consideramos que es para nosotros más natural, expresando nuestra lógica y emoción más vivaz, que puede ser por ejemplo cómo me sucedió a mí la última vez (que le dije a la persona que había sufrido una pérdida, siento que estés pasando por esto porque no podía decirle siento que haya fallecido cuando para mí no era nadie relevante en mi vida) desde entonces lo que procuro es conocer mis emociones y cómo creo que para mí es la forma más sincera de transmitirlas.
Las mal llamadas emociones negativas son las más difíciles de afrontar, porque no siempre es fácil saber por qué estás mal exactamente. En la vida del autista puede influir desde aspectos emocionales, como aspectos sensoriales que disparan nuestra ansiedad. Esto es, podemos distinguir factores exógenos, endógenos y mixtos.
- Factores exógenos: serían aquellos que escapan de nuestra esfera de control, como por ejemplo que una persona nos agreda verbalmente o discuta con nosotros, aspectos del ambiente social (por ejemplo, nadie te dice nada malo ni bueno, pero tampoco te dirigen la palabra) o aspectos sensoriales (el tono de voz de una persona me hace sentir mal).
- Factores endógenos: aquí abarcaríamos todo aquello cuando recibimos un mensaje y le asignamos una determinada interpretación. En ocasiones al asignar una determinada interpretación tendemos a ser negativos respecto de lo que se nos ha comunicado y, otras, todo lo contrario, pensamos que el mensaje era positivo cuando no lo era (por ejemplo una ironía o sarcasmo respecto de nuestra persona).
- Mixtos: Aquí encontramos que confluyen ambas posibilidades, es decir, me siento bien o mal por un conjunto de expresiones que de forma interna interpretadas me hacen sentir en alguno de esos sentidos. Por ejemplo, alguien nos gasta una broma pero nos resulta pesada y esa persona no conocía que ese tipo de bromas nos hacen sentir mal. Digamos que en este tipo de situaciones sociales nos encontraríamos sobre todo lo que me gusta llamar situaciones límite. Son límite porque no con todo el mundo podemos actuar de la misma manera, sino que debemos atender a los límites entre nuestros niveles de confianza para saber con quién puedo llevarlo a cabo.
Una vez tengamos clara cuál puede ser la razón que nos hace sentir mal, si nuestro interlocutor, nosotros, o una mezcla de ambos, debemos ajustar nuestra respuesta y ser capaces de expresar aquello que nos molesta de forma asertiva.
Ser asertivo requiere mucho trabajo, seas autista o no, digamos que es una de esas habilidades que requieren un esfuerzo constante. Es imposible serlo a todas horas, así que lo fundamental no es tener en cuenta nuestros errores, sino nuestros aciertos. Para ello es aconsejable quizá llevar una libreta donde apuntes aquellas situaciones que para ti supusieran un esfuerzo y fueron positivamente resueltas ¿por qué? Porque seguramente terminarás encontrando patrones en distintos entornos para poder aplicarlos y porque, como es lógico, la felicidad no es algo “que se construya” únicamente, la felicidad es algo que nos permitimos vivir nosotros valorando las cosas positivas, por tanto, debemos recordar que tenemos muchas cualidades, y nada mejor que anotar nuestros logros. Por tanto:
- Da igual si la emoción es positiva o negativa, si eres autista analiza la situación y encuentra la conexión que te haga expresar aquello que crees que te gustaría escuchar. Por ejemplo, si para mí no es algo del otro mundo acabar la carrera pero sé que a mi amigo es algo importante, puedo decirle en vez de enhorabuena, estaría bien decir, me alegra que estés feliz por haberlo logrado.
- Busca la manera asertiva de decir las cosas, normalmente esto es lo más complejo. La vida de un autista sabemos que está sumida en una gran intensidad donde, ya sean factores externos o internos, nos hace estar día a día confrontando adversidades para lograr ser asertivos. Os pongo un ejemplo mío trabajado en terapia con mi psicólogo:
| SITUACIÓN | RESPUESTA PASIVA | RESPUESTA ASERTIVA | RESPUESTA AGRESIVA |
| La profesora del colegio del peque me dice en la agenda que el niño ha estado desafiante. Estoy cansada de sus notas en la agenda, son constantes. | No contesto nada, puesto que un mal día lo tiene cualquiera, aunque se esté repitiendo varias veces en el mes. | Le pongo que agradezco su notificación y que espero una actuaciónpor parte del colegio así como que me sigan manteniendo informada. | Le comunico que durante el horario lectivo la responsabilidad es del centro y que espero estén buscando las vías adecuadas para que mi hijo les tenga respeto. |
Por tanto, cuál es la clave de la asertividad, ser capaz de decir el mismo mensaje siendo respetuoso con tu interlocutor. Ejemplos de coletillas serían:
- entiendo tu postura, consejo u opinión, pero a mi parecer, creo que sería mejor hacer esto u opino esto….en vez de callarte, asentir o decir de forma que se consideraría agresiva, estás equivocado deberías o debes hacer o pensar….
- Agradezco que hayas contado conmigo para hacer planes, pero me temo que no puedo ir porque ya he hecho planes o no me encuentro bien, estoy cansado. Evita frases del tipo no me apetece quedar contigo o me aburre el plan, sino dejarán de llamarte. Si es este tu caso utiliza el recurso de estas cansado o mejor di, gracias por ofrecerme ir contigo pero a mi ese plan en concreto no me gusta, pero puedes contar conmigo el próximo día para cualquier otro que te apetezca.
- reconozco que he cometido un error, no obstante quizá no te hayas dado cuenta de que te pedí ayuda, en vez de “no me eches la culpa encima de que te pedí ayuda y pasaste de mi”.-
- Entiendo que te ha debido pasar algo que te ha afectado, si quieres puedes contármelo o contar conmigo, pero entiende que nosotros no sabemos lo que te ha pasado y no tenemos la culpa de ello y nos estás tratando mal sin darte cuenta. En vez de “ay que ver cómo nos estás tratando porque estás de mal humor después de todo lo que hacemos por ti, cuando no tenemos ni idea de por qué estás mal”.
- Igualmente, si no tienes un buen día, lo más correcto es comunicárselo al interlocutor y posponer la conversación o que esa persona se adecue a tu estado emocional, de esa forma quizá esa persona aunque perciba que algunas de tus respuestas no son las más adecuadas, module su forma de actuar para que te sientas más cómoda.
La tabla de arriba la usaba con mi psicólogo para identificar ese tipo de respuestas que no son positivas y dar con la asertiva. Es importante que para tener en cuenta factores endógenos que nos hacen actuar de forma no positiva para nosotros, serían coletillas del tipo (es que creo que me miran mal, creo que lo hace para molestarme, creo que sobro, creo que no hago lo suficiente para esta persona). Los hechos ante una situación han de ser absolutamente concretos y lógicos sin apreciaciones subjetivas, ¿por qué? Porque lo contrario indica que estamos predispuestos a no ser asertivos. No podemos adivinar qué piensan nuestros interlocutores, pero si podemos intentar quitar de nuestra cabeza las apreciaciones subjetivas. La forma de darse cuenta es haciendo la tabla y viendo si introducimos valoraciones sutiles. Ello quiere decir que debemos seguir trabajando porque en nuestra mente, por algún motivo que puede ser desde inseguridad a tristeza, tendemos a esas respuestas.
Ahora, me gustaría hacer un pequeño énfasis sobre la comunicación no verbal. Porque claro, lo que hemos dicho hasta ahora puede sonar genial, pero si a ello le sumamos gestos que no entendemos, cómo ha de ser nuestra respuesta.
Trucos para el lenguaje no verbal:
Se trata de unos trucos sobre lo que es «neurotípicamente correcto» para nada se demanda desde esta página que hagas revisiones continúas o que dejes de ser tú. Se trata de pautas para el que quiere aspirar a un «camuflaje» porque no te queda más remedio, porque te veas en una situación que te obligue a ello y te preguntes cómo podría hacerlo, porque es mi caso y bueno todas no las hago a la vez, me es muy difícil pero estoy en intentos de ello:
1º.- Sonríe, y si no puedes hacerlo por un buen motivo, comunícalo, nada es peor que sonreir sin sentirlo: la gente lo percibe.
2º.- ¿Cómo mirar a los ojos sin hacerlo?: alterna en distintos puntos de la cara (si te quedas mirando uno solo puede pensar que tiene una mancha o sentirse incómodo, tampoco focalices en la boca porque hay personas que se sienten mal por no tener una buena dentición) y si aun así te es costoso, y esta persona no sabe que eres autista, puedes intentar:
- apuntar cosas de mientras si estás en un entorno que te favorezca,
- elegir una postura que te permita estar de lado de la persona y sea menos extraño el que no os miréis constantemente.
- Apoyarte en tu lenguaje de manos para dar muestras de escucha y cercanía (ahora digo algo sobre esto).
3º.- Cuida tu postura corporal: intenta permanecer erguido pero relajado, (con sensación de bolsas de la compra en las manos me dice mi psicólogo para relajar los hombros) y evita poner los brazos y piernas cruzados, muestran que estás en postura defensiva o reacia de protección. Asimismo apretar demasiado la boca o fruncir demasiado puede indicar enfado y/o estrés.
4º.- Postura de las manos y brazos: Usa las manos pero no en exceso y tiende a abrir las palmas de manera que tengas gestos abiertos y expansivos, ¿por qué? Porque eso indica que estás predispuesto a continuar la conversación y estás en ella. Una manera muy sencilla es poner las muñecas en el borde de la mesa de manera que cuando estés hablando tiendas a expresar con las palmas a un lado o a otro (fíjate que los políticos son muy dados a usarlas)
5º.- Evita si puedes el movimiento en exceso: una cosa son las manos y otra estar el cuerpo en constante movimiento. No solo puede distraer al interlocutor (yo tiendo a moverme como una peonza a veces xD) sino que indica nerviosismo, preocupación o ganas de terminar pronto la conversación. Yo por ejemplo a veces lo que hago, si la persona desconoce que soy autista, es tener en el bolsillo un squezze (pelota de aplastar antiestrés) o algo que rodar, pero se de autiscompis que usan anillos que pueden rodar o que con el aleteo del boli les basta. Ten alguno de esos recursos a mano y cuando sientas necesidad o percibas que te mueves, úsalo.
6º.- Usa gestos como asentir, negar con la cabeza o señalar con las palmas para ayudar a expresarte, ¿por qué? Porque hace que el interlocutor no esté tan pendiente de tu mirada y al mismo tiempo haces que permanezca atento a tu mensaje, y ambas cosas, son importantes para un autista.
7º.- cuida el volumen de voz, el tempo y la vocalización. Yo no me daba cuenta pero hablo excesivamente rápido. Según mi psicólogo la clave está en marcarte el tempo de un metrónomo (más o menos) y vocalizar, porque a más velocidad, más dicción y vocalización se pierde. El tono sé que en autistas es algo complejo, mucha veces tenemos un tono característico, que aunque varíe en las personas autistas, notas que es diferente, únicamente te diría que observes si éste acompaña a tu estado de ánimo (tonos más graves si se está enfadado). Pero aquí me refiero más que nada a la intensidad. Cuida de no gritar mucho ni hablar excesivamente bajo, cualquiera de las dos en exceso, pueden resultar molestas y adecuar el volumen de manera que puedan escucharte sin hacer muchos esfuerzos es tan importante como el mensaje. Si tienes dudas de que sea el correcto puedes preguntar, ¿Puedes escucharme bien? ¿Estoy hablando demasiado alto? Seguro que tu interlocutor te dice sin problemas cómo lo percibe.
Por último, me gustaría matizar que este post no invita a que seas alguien que no eres. Debes ser tú misme siempre, pero si percibes que te faltan habilidades sociocomunicativas, expongo lo que he ido aprendiendo hasta ahora por si te sirve de ayuda y sobre todo, por si realmente necesitas recursos (como es mi caso) para afrontar relaciones constantes en mi ámbito laboral con personas neurotípicas. Como se puede apreciar siempre intento respetarme y buscar medidas intermedias que me permitan ser yo misma pero disimular aquello que por imposición social me veo forzada para tener un futuro en mi profesión. La clave está en encontrar ese equilibrio para poder elegir libremente cuando hacer uso de aquellas herramientas que sean necesarias para ser feliz. Esta vez, para concluir, os dejo con una frase de mi amado Sherlock Holmes, que dice así:
“Nunca confíe en las impresiones generales, concéntrese en los detalles”